martes, junio 15, 2010

Mi mes y medio en el barco

14 de abril. 7:30 de la mañana.

El AVE con destino Malaga nos lleva a nuestro primer barco, el Grand Voyager. Alli nos asignan camarote y compi de habitacion; me toca Edward, el unico ingles del grupo que no habla castellano (ole! empezamos bien!).

Como es el primer dia y tenemos que hacernos al barco nos lo dan libre (al principio se habló de ensayos despues de comer). La comida, por cierto, es pura basura... No, rectifico, la basura está más rica que esto.

A pesar de que mi ruta comprende Italia y, sobre todo, Grecia, la primera semana la pasé en Orán, Argelia. No me llegué a enterar muy bien porque la informacion dentro del barco es escasa por no decir nula, pero habia algo así como una convencion y estaban usando el barco a modo de hotel. En Argelia tuvimos el primer contanto con el publico y estrenamos el show Latino Tropical donde hice lo que pude para no destrozar las canciones de Chayanne ("Boom Boom" y "Salomé"), Ricky Martin ("Livin' la vida loca") y el "Santo Santo" de Gloria Estefan... Claro, que tampoco es que haya mucho de donde sacar cantando esos temas.

La primera noche de viaje (de Malaga a Argelia) fue de las peores de mi vida, no he estado más mareado ni en mis peores resacas. Los "compis" que ya venian de otros años y tenían experiencia me decian "tú túmbate en la cama y relájate, que así estarás mejor"... Ni boca arriba, ni boca abajo, ni de canto, ni "ná" de "ná", tuve una noche malisima en la que apenas dormí nada. Los camarotes, hablando de todo un poco, son un zulo... Menos mal que soy "Guest Artist" y voy solo, sin tener que compartir.

La semana de cursillo nos dejaron dormir en camarotes de pasajeros (muy listos ellos) pero os aseguro que los de tripulantes no tienen nada que ver: 2'5 metros por 3'5 metros y baño a parte que vendrá a ser de 2'5 por 1 metro. Además (¡la guinda!) no tienen ni un miserable ojo de buey por el que te entrase un rallito de luz. El primer dia, gracias a la visita previa a nuestro "lugar de relax", se vieron depresiones varias y alguno estuvimos a punto de no deshacer las maletas y volvernos a casa; menos mal que la comida del Celebration era un manjar de dioses comparada con la del Voyager.

Más cosas.

Las primeras dos semanas eran la locura total, puro caos. Nuestras vidas (las de todo el elenco) se resumian más o menos como sigue: del camarote al teatro, del teatro al camarote, del camarote a comer, de comer al teatro, del teatro a cenar, de cenar al teatro y del teatro a dormir. A eso hay que sumarle que en el barco hacen un monton de cursillos, trainings y simulacros para que sepamos como reaccionar en caso de emergencia... dormiamos un maximo de 6 horas diarias y ya nos ibamos pisando las ojeras de tan grandes que eran.

El primer show, volviendo un poco al tema, fue genial. Aunque me costó cogerlo al principio, mi directriz principal fue "tu eres un chulazo que llega a su local y tiene a todas las mujeres esperandole rendidas a sus pies"... ¿sabéis esos momentos tan concierteros en los que Chayanne esta rodeado por un monton de mujeres que se le pasean contoneándose y sobándole constantemente? pues igual tenia que hacer yo con mis 6 bailarinas... no me lo he pasado mejor en mi vida yendo de "matador", ¡si hasta parecia que estuviera "buenorro" y todo, jujuju!


El segundo show era el que más me gustaba, el "Radio Celebration". En él interpreto a un Disc Jockey que, mediante un guión que tuve que escribir yo mismo, va dando paso a las canciones más importantes de las decadas de los 60, 70, 80 y música más actual. Cuando termino la primera intro canto el "Bienvenidos" de Miguel Rios; más adelante tengo un medley con Alfonso, mi "compi" cantante, donde él tiene temas de los Beatles y yo de los Rolling Stones a modo de "versus". Para acabar, los dos junto a mi "compi" Elisa, la "cantanta", nos marcamos el "I Gotta Feeling" de Black Eyes Peas... muy cañero.

Mi tercer show (y ultimo) era el "Bollywood". Aquí tambien me han dejado sacar mi parte actoral y doy vida a un hindú a modo de Maestro de Ceremonias. La historia que narro es sobre 2 enamorados que luchan por su amor en contra de sus familias y deben recibir la bendición del dios Shiva que tiene un enfrentamiento contra la malvada diosa Kali, la cual se opone a la boda. Iba a escribir "aquí el guión tambien es mío" pero, a estas alturas, me tenia tan camelado ya al director, que me dió carta libre para ir improvisando todo. Es uno de los personajes más divertidos que he hecho en toda mi vida porque le doy un toque de locura muy fresco... le dan subidas de azucar por la emocion, jejejej.

Hasta casi la segunda semana no empecé a bajar del barco. Entre ensayos, funciones, drills de pasajeros (explicación y demostración de cómo colocarse el chaleco que, sí, también es parte de nuestro trabajo) y drills de tripulantes (debemos aprender las señales "codificadas" para no alarmar a los pasajeros por si hay incendios o cualquier otro incidente), no tenia tiempo de nada.

Primera parada, Francia, Lyon. No tuvimos más que 3 horas pero me cundieron lo suficiente para ver parte de la ciudad, tomar un cafe en una terracita y hacer una pequeña compra de supervivencia en el Carrefour... lease "cocacolas", patatas fritas y guarreos varios para abastecer el camarote, jeje.


Segunda parada, Grecia, Corfú. Es un pueblo mini mini mini y no muy bonito asi que, a pesar de que paramos allí varias veces durante la ruta, sólo he bajado 2 de ellas.

Tercera parada, Italia, Venecia. Qué de agua, "quillo"; no he visto más agua junta en toda mi vida. Pero no por lo de encharcadas que tienen las calles, no, ¡es que no paró de llover en todo el día! Para colmo teniamos que salir del barco sí o sí porque, esa noche, era el "cumple" de 2 bailarinas y teníamos que comprarles un regalo... Resultado: leve cabreo entre los "compis" por la "pechá" de andar que nos dimos y pantalones calados de agua hasta las rodillas... Menos mal que la segunda vez que fuimos hacia un sol radiante y pude apreciar lo bonita que es la ciudad.


Cuarta parada, Croacia, Dubrovnik. Preciosa la parte amurallada; de pronto pasabas por la puerta y te transportabas al medievo con las construcciones que veías.

Quinta parada (aunque ya estuvimos antes de este dia), Grecia, Katakolon. El pueblo en sí son 2 calles sin nada para ver y ya está. El tema es que se lo han sabido montar y, a pie del puerto, hay un montón de bares, cafeterias y tiendas tipicas tópicas que es el único movimiento real que se ve por alli; los pasajeros del barco tenían que ir en bus a otro sitio para empezar su excursion. Nosotros, como íbamos a nuestro aire pasando de excursiones organizadas, nos quedábamos en el puerto a tomar una buena cerveza bien fria, con veintitantos grados y contemplando el mar con una tranquilidad infinita...

Sexta parada, Grecia, Rhodas. Tambien con una parte amurallada muy bonita aunque excesivamente comercial... y cara. Nos sentamos a comer un grupo de amigos y yo fuí el que menos pagó... ¡y llegue a poner 20 eurazos! Hubo gente que se gastó incluso 30 y la comida no era para tirar cohetes. Total que "una y no mas, Santo Tomás".


Y ahí terminó mi aventura marítima.

Me quedé sin ver las pirámides (en una ruta que hacían programada) y alguna cosa más por ahí, pero otra vez será.

Ahora tengo que concentrarme en lo siguiente, en el motivo por el que dejé el trabajo del barco y volví a España... Pero me váis a permitir que le dé suspense al tema y lo deje para otro post, jeje.


¡Un saludo!